*Crítica y prensa*



Prólogo de la exposición ECOS Y VISIONES

Por Jose Mourado, de A.G.A 
Asociación de Gravura da Amadora
Portugal 


Cuando usted visita la obra del grabador, Juan Sebastián Carnero, Ud. se inunda de sensaciones.

Las obras en blanco y negro reafirman la característica de tensión del grabado en relieve (xilografía, linograbado...); los trabajos a color aligeran la cara más dramática del uso de esta técnica de grabado; los grabados tridimensionales invitan a la experiencia del tacto.

La geometría que está acumulando, en este trabajo, parece producir un edificio organizado no caótico: a veces orgánicos o inorgánicos; ya sea vertical u horizontal ahora con una prevalencia de hacia arriba o hacia abajo. La asimetría constante, incluso en las obras donde la tentación de la simetría es, equilibra las partículas de cada una de estas "construcciones".

En este conjunto hay un libro que se abre y revela el mundo de cosas por descubrir. Importa poco si las cosas o las formas son de leer metafóricamente / simbólicamente.
Reconocer así algunos tipos de líneas: la recta, la curva, el roto, la circular, del óvalo; algunas figuras planas: o triángulo, o cuadrado, rectángulo o círculo; y unos volumenes: el cubo, la pirámide, el paralelepípedo, el cono, la esfera...... Pero entonces, también, hay sólo cosas reconocibles: el sol, la luna, el árbol, la hoja, el agua, los peces, se ve en él, la cara, el puente, el canal, la casa, la ciudad, la regla, la botella, el libro.

¿Todo esto será el caos del principio o el comienzo del caos? Depende de la manera que mira. Sin duda, también será de la voluntad del autor que las visiones se multipliquen.

Después de ver este conjunto de obras nadie permanece indiferente. Y, por supuesto, cada vez que vuelves a él descubrirás detalles de particularidades que se han escapado. Y todo esto combinado, y todos enreda, que es conducido a perder y a encontrar para que pueda interpretar o simplemente sentir
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Entrevista para Porto digital
febrero de 2015:









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Critica de Olga Correa, curadora de la exposición 34° Latitud sur. Poéticas vigentes.
Museo de arte moderno y contemporáneo del Sur.
Agosto-septiembre de 2014

"El interés por el paisaje urbano o natural local, retroalimentado posteriormente por el de otras latitudes, como consecuencia de varios viajes, es el disparador de alguna de las obras que se exponenen este museo. Sin caer en la tentación de hablar de un horror vacui, para Carnero cada espacio, con sus llenos y sus vacíos, es susceptible de ser geometrizado.

En sus composiciones, entre las partes y el todo, no hay nada disonante, logrando una gracia con precisión cartesiana. De esta manera, nuestro grabador reformula la organización del mundo que percibe.

Las infinitas direcciones de sus geometrías proponen un dinamismo que lleva a nuestros ojos, de manera vertiginosa, a recorrer toda la obra, sin que ningún detalle se nos escape.

Entre estas imaginativas y múltiples combinaciones de grafías, donde el paisaje se transforma en grandes mecanos, de engranajes perfectos y estéticos, de repente empezamos a reconocer algunos elementos figurativos que, como migas de pan nos van marcando el camino hacia una narrativa, sensible, divertida  cálida.

Es en medio de estos contrapuntos que este artista aparece para darnos la bienvenida y compartirnos su mundo"






 Nota para "Lanús tv"



22 de agosto de 2014.
Museo de arte moderno y contemporáneo del Sur.
Argentina








"La página de San telmo"
Julio 2014




Publicación en algún periódico de Oporto, promocionando mi exposición de grabados.Enero de 2013.









Crítica de Benoit Junod, en el catálogo de la exposición
"Argentinian ex-libris". Inaugurada en agosto de 2011 en San Petersburgo, Rusia.




Crítica del artísta plástico Pablo Flaiszman, en el catálogo de la exposición 
"D´uné génération a Lautre", inaugurada en octubre de 2011 en la Cité Universite de Paris, Francia.



"Juan Sebastián Carnero alcanza en su temprana juventud, la madurez que permite al artista, disfrutar de la creación como una inevitable manera de vida.  
En sus escenarios gráficos, zonas cargadas de simbolismos respiran entre silenciosos blancos estratégicamente distribuidos. Este sólido contraste de formas y elementos recibe la luz justa de su sensible colorido. 
Grabador apasionado, la obra de Carnero no termina sólo en el papel impreso. Continúa en la original construcción de su universo cotidiano. En su casa-galería-taller, todo refleja lúdicamente su búsqueda inagotable".




Revista “ñ”
· 03/01/12
Una muestra en París acerca a dos generaciones de artistas argentinos
Unidos por sus apuestas conceptuales y sus aspiraciones estéticas, un grupo de 18 artistas argentinos llegó por primera vez al público parisino. Vicente Grondona y Mariana Bersten, entre los artistas, elegidos por padrinos consagrados como Alfredo Prior y Antonio Seguí, entre muchos otros.
Por Carlos Maslaton

A la manera de “El otro cielo”, aquel célebre cuento en el que Julio Cortázar imaginó que el espacio del porteño Pasaje Güemes podía desembocar en la parisina Galerie Vivienne, la Casa Argentina de la Ciudad Universitaria de París acaba de recrear ese tránsito de un país a otro, no ya de manera fantástica, pero sin renunciar al encantamiento propio de los recursos del arte: ha reunido en una muestra a dieciocho artistas argentinos consagrados que apadrinaron las obras de otros tantos jóvenes cuyos trabajos se han destacado en los últimos años en disciplinas como el dibujo, la fotografía y la pintura. Arte argentino: de una generación a otra ha sido el título de esta exhibición que tuvo lugar en París semanas atrás, y que implicó una suerte de “pase del testigo” entre artistas separados por la cronología pero unidos por sus apuestas conceptuales y aspiraciones estéticas.

“Comenzamos por buscar artistas argentinos con una trayectoria en la escena artística nacional o internacional, para que nos señalaran creadores jóvenes a los que ellos quisieran presentar para esta exposición –detalla Alejandra Birgin, directora de la Casa Argentina. En algunos casos, el camino fue el inverso: fueron propuestos por alguno de sus colegas y buscamos artistas consagrados para que respaldaran su obra. Comenzó un recorrido en el que hubo encuentros con y entre ellos, con sus obras, sus itinerarios y relaciones”, explica.

La idea surgió de una conversación entre Birgin y Martín Reyna, curador de la muestra, quienes se interesaron por facilitar que artistas argentinos jóvenes mostraran su obra en París. A partir de ese planteo, convocaron a artistas ya reconocidos, como Alfredo Prior, Antonio Seguí, Marcela Gómez, Pablo Flaiszman y Philippe Bonan, entre otros. Cada uno apadrinaría a un artista menor de 35 años, con obras que todavía no han alcanzado difusión a nivel internacional.

 “La posibilidad de presentar sus trabajos en un contexto en el que la mayoría de los artistas y sus obras no han sido expuestos anteriormente, puede abrir caminos de difusión nuevos. Los ‘padrinos’ representan un empuje para alcanzar ese objetivo”, sostiene Reyna.

El catálogo de la muestra permite ver un abanico de propuestas heterogéneas, diversidad de técnicas, medios y discursos. Muchos de los convocados practican simultáneamente varias disciplinas, pero tuvieron que concentrarse en una para mostrar su obra: Vicente Grondona, Mauro Koliva, Emma Herbin, Lucio Mosner, Mateo Andrea y Rafael Alterio expusieron sus dibujos; la fotografía estuvo representada en las obras de Mariana Bersten, Andrés Goldberg, Jorge Pomar y Luna Paiva; María Saravia, Agustina Valli, Lorenzo Bueno y Terencio González exhibieron sus pinturas; Juan Sebastián Carnero y Natalia Mark, grabados; mientras que Azul Andrea participó con una instalación y Benjamin Naishtat exhibió un cortometraje.


Los organizadores de la muestra son contundentes al evaluar el impacto que este tipo de iniciativa puede tener en la difusión internacional de los creadores argentinos. “La exposición fue muy exitosa, ya que convocó a un público amplio de artistas, coleccionistas y amantes del arte que tomaron contacto con estas obras y sus autores por primera vez”, afirma Birgin, y promete reincidir en este tipo de propuestas que, como en el relato cortazariano, acortan las distancias entre dos generaciones, dos países, dos mundos".







Catálogo de la Bienal Nacional de grabado, inaugurada en agosto de 2011 en el Museo Roverano de Quilmes.
Obra adquisión "Laboratorio".








Carnero & Carneiro: Grabadores
Por Simón Ingouville

Suerte la de los grabadores, yo no lo sabía. Pero parece que la fortuna de ser artista se ve aumentada cuando se trata también de un oficio. La exuberancia del arte, la posibilidad y el fuego de la creación ganan con el aplomo del artesano, la técnica de la mano y la mente disfrutan cuando comparten su proceso con la maquina y la química. Así...
el artista, beneficiario y artífice de su obra y su tiempo, se cría sano, se hace contento y le pasan cosa que da gusto. La comparación con el vino, en este caso, no es tan obvia pero la elijo, porque cada vez que vino Juan Sebastián Carnero de visita trajo uno. Y una vez en la cocina, me pareció reconocer en él rasgos de grabador que ni sabía que existían. Creí entender que los grabadistas eran de determinado talante y que me caían bien.
Conocía grabadores eventuales y había leído y oído hablar, conversado, incluso había sostenido el formón contra algún grabado en linóleo. Está Goya y los exlibris, y si nos ponemos a pensar todas las ilustraciones de antaño y tal y tal, pero en ese momento, ocurría algo, se me abría el grabado como algo muy especial e importante y que lo hacía un amigo desde siempre. Sentado a la mesa con Carnero me paso eso.
La epifanía, quizá, venía gestándose de un tiempo atrás, antes de inaugurar la librería. Estábamos en la cocina y apareció una pareja italiana, Luca Arnaudo y Susana, encantadores ellos, italianísimos: nos enamoramos. Gustaban del vino también y de las cocinas y de las mañanas, seguramente. Así es como yo creo ahora entender que son los buenos grabaditas hoy día. Los italianos, entre otras cosas, hacían zapatos. Él era doctor en arte y flaco y ella fuerte y amorosa, ambos muy interesantes e interesados en todo y no paraban de disfrutar. Del entusiasmo mandaron a traer la muestra de grabados de un amigo suyo, profesor de Salamanca,el grabadista era Gianluca Murasecchi. Llegaron sus grabados junto con cuadros de la pareja, Quadracchia. En las palabras de Luca, llegaba la muestra de estos notables grabadores a La Libre “a través de las casualidades de los laberintos”. Eran unos Genios, increíble de ver. También en esa ocasión y mientras duró la muestra nos divertimos como anarquistas y quedamos todos muy amigos de Luca y Susana, pero a los artistas nunca los conocimos.
Al poco tiempo apareció Carnero, nos mostro sus grabados, nos imprimió un calendario 2011 que todavía está colgado, organizó una muestra muy buena, luego otra con los amigos Schvarzman y Polito, que pasaba de visita, ilustró el libro que escribimos. Vino Carnero, digamos. Y un día estábamos ante esa mesa y me pareció darme cuenta de esto. Que a los Grabadistas les pasan cosas. Un tipo particular y genial de cosas, porque tienen un oficio y son artistas y gustan de los puertos y son socios de un club con actividades especiales y alquimia propia, ellos simplemente se la pasan bien en el mundo de la materia, incluso en los laberintos. Y se les nota. A ellos y a su obra. El grabado.
Que puestos a pensar, es una técnica particular de original invertido y una escultura bidimensional, de reproducción. Acompaña hace miles de generaciones la historia del hombre, la del arte y la de la utilidad, a la cultura. Es la ilustración. Y claro, tiene tan variadas técnicas y es tan accesible. Tan técnica y primitiva. Pero es mejor no pensar tanto y hacer, relacionarse con los grabados que traen esta impronta. Y con quienes se la imprimen.
Sobre todo cuando son tan buenos grabadistas y hacen y les pasan estas cosas, y esta muestra es otra muestra más de eso: Carneiro & Carnero. Porto - Buenos Aires, dos grabadistas generación ’80 y ´81, respectivamente, que lo hacen muy bien. Y se divierten haciéndolo. Mandando obra a través del mar y celebrándola.
No tengo el gusto de conocer a Renata, según parece va a estar presente en obra y espíritu mientras dure la muestra pero no en lo personal. Estará brindando allá, en Porto Gibraltar o Salamanca, o alguno de esos lugares que los grabadistas de hoy saben disfrutar, lo que sí, su obra, vista en la pantalla es muy buena y parece tener galerías donde festejar. Seguramente Carnero mande su obra parra allá y así sigan cruzando el mar y festejando. Por Carnero puedo dar testimonio de primera fuente, le pasan todo tipo de cosas y es un grabadista genial.




Nota del diario Clarín. Año 2007. Buenos aires.



Catálogo de la primera exposición individual, con prólogo de Mauricio Schvarzman.