miércoles, 11 de abril de 2018

III ESTACIÓN



Los grabados del libro III ESTACIÓN- por la consagración del inconsciente- surgen del relato de Juan Pompeyo Aveiro,  piloto portugués radicado en Buenos aires.
El autor del discurso despliega, a través de la palabra, una serie de oraciones (algunas inconclusas) y versos encontrados en  los sueños y en los viajes.

Textos: Juan Pompeyo Aveiro
Dibujos, grabados y encuadernación : Juan Sebastián Carnero
Agosto 2017 – 7 de abril  de 2018




 





I
Extraño tu vuelo de mar, tus pies en la orilla, tus ojos grandes perdidos en el acantilado, a las 20 hs. Una figura que viene hacía nosotros con un perro.  Y vos ahí, roja, flotando en el cielo verde.


 


II
Abstraer – meditar
Todo lo que tengo, todo lo que traje desde algún lugar, me lleva y abstrae.
Cada noche  pienso en nuestra despedida. Este libro es el comienzo de un abrazo. No te olvido. Ni a cada una de tus risas. Ni al tren , ni la bicicleta en el campo, ni olvido a tus manos.
Ni nada…me olvido.


III
Alma a volar
Un equilibrio impulsa el  alma a volar. Se despliega, se comprime y estalla.
El alma y yo  te buscamos. Esto no es una despedida, el sentimiento no cambió, es el comienzo de un abrazo, del perdón.
 

IV
Luz pacífica está en el trance, ilumina entre las nubes, marca el comienzo  en un rombo.
Mejor sin mí, no hice lo mejor que prometí. Y sin embargo el sentimiento sigue intacto. A pesar de la incompatibilidad de la palabra y el sentimiento, entre ambos polos, el sentimiento sentido, el que abunda en el corazón está intacto.
Paz.



V
Dejar allá es aceptar. No hay espacio para la culpa ni para el rencor.
Como un volcán, con todo el fuego y la caricia, dejo allá. Pero estoy acá. Y sigo.



VI
Es Redundante una lágrima tras otra .Te extraño cada día. Te extraño de barro y te extraño de tinta.
Los momentos únicos son  instantes plenos. Son como una tormenta en un bosque de  Miramar.



VII
Hacer hoy, descanso mañana…  hago, busco, viajo. Trabajo el esquema de la paz. Te pienso.




VIII
Hoy equilibrio.
Con los mismos pies que crucé los patios de la Alhambra  hago equilibrio en el suelo plano.
No estoy al nivel de tus sentimientos ni en el aura  de tus mundos. Lo sabíamos desde el principio.
Quedé impactado, inerte y  ciego , viéndote venir, desde la ventana.



IX
Una vez en Lisboa me sentí inmortal: un ave llegó hasta mi mano. Teníamos la misma  sangre, el mismo perfume. El perfume de la tierra y del mar.

Venía cansado con mis cuadros . Con nosotros también venía mi pasado. 
No venía Ella, no vino. Pero encontré la paz. Y en ese estado puedo descansar.




X
Hoy si, Perdón.  El sentimiento  puro sale del alma y me perdona.
Te vuelve a pedir perdón.
Por la palabra, por la despedida, por lo distante y por el error.
Tengo, en efecto, el talento del error.
Aún creo en esos puentes, en las estaciones, en los ecos y visiones.  











Ediciones variables sobre papel artesanal y papel Magnani Pescia.
Grabados en linoleo /caja y encuadernación cosida hechas a  mano.
Fecha: abril de 2018







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